NEUMOSENSOR

¿Qué es el NEUMOSENSOR? ¿Cuál es su funcionamiento?

La función del NEUMOSENSOR es detectar la neumonía neumocócica y su causa etiológica, a través de una prueba rápida de orina.

¿Qué es una prueba de diagnóstico rápido?

Primero, las pruebas rápidas, también conocidas como pruebas de diagnóstico rápido, son pruebas de laboratorio que permiten detectar la presencia de gérmenes o microorganismos de forma rápida, en 20 minutos o menos. Entre las diferencias con otras pruebas más convencionales, se encuentra que para la obtención de resultados han de ser enviados a un laboratorio. Además, este tipo de pruebas se obtiene en un escaso tiempo de respuesta, se encuentra que son realizas en el mismo punto de atención, es decir, el lugar donde los pacientes son atendidos. Por lo que este tipo de pruebas ofrecen la posibilidad de detectar rápidamente una enfermedad o infección, y con ello proporcionar un rápido diagnóstico.

Una de las principales características de las pruebas rápidas es que no son de carácter invasivo, acelerando su proceso de obtención de muestras. Dentro de la neumonía se pueden utilizar diferentes pruebas no invasivas, entre las que encontramos:

  • Tinción de Gram del esputo: se usa para detectar bacterias en una muestra de esputo, que es el material que sale de las vías respiratorias cuando una persona tose muy profundamente. El problema de esta técnica es que solo un tercio de las muestras pueden considerarse aceptables, ya que el resto pueden estar contaminadas.
  • Cultivo de esputo: se utiliza para detectar y diagnosticar infecciones bacterianas en las vías respiratorias inferiores. El cultivo suele ser un proceso complementario a la tinción de Gram, para así identificar las bacterias que causan la infección. Esta técnica se recomienda especialmente para aquellos pacientes que sean capaces de expectorar y no hayan recibido tratamiento antimicrobiano previo.
  • Frotis nasofaríngeo: es una muestra respiratoria de la nosofaringe, que es la parte posterior de la nariz y la garganta, que se obtiene a través de un hisopo o una sonda.
  • Test serológico: para conocer la respuesta inmunitaria contra un agente infeccioso. Para ello se extrae una muestra de sangre, después se centrifuga para extraer el suero, y así detectar bacterias atípicas.
  • Inmunofluorescencia directa: se basa en la reacción de interacción entre un anticuerpo y un antígeno, esta técnica es especialmente útil para estudiar la presencia o ausencia, y ubicación subcelular de proteínas. La IFD se realiza sobre muestras respiratorias utilizando anticuerpos específicos marcados con fluorescencía.
  • Test urinario: se basa en la identificación de determiandas bacterias que producen antígenos solubles detectables en sangre, y eliminados por la orina de forma más concentrada que en otros fluidos. Además, este procedimiento tiene la gran ventaja de que en la orina no existen otros anticuerpos.
  • El uso de PCR: permite detectar de forma simultánea varios microorganismos, pudiendo aprovechar los parámetros de similitud entre distintos cuadros médicos.

En el caso específico de la neumonía, y el que propone el proyecto NEUMOSENSOR, se trata de una prueba de diagnóstico rápido de orina. El test de detección de antígeno urinario de Streptococcus pneumoniae es una prueba inmunocromatográfica que detecta la presencia del polisacárido C de la pared celular del neumococo, común a todos los serotipos de neumococo. Una de las grandes ventajas que ofrece la prueba de orina es que no existen anticuerpos que puedan alterar los resultados, por lo que aunque se haya iniciado un tratamiento antibiótico no modifica el resultado.

prueba diagnóstico rápido orina

La detección de antígenos urinarios del neumococo se descrita en 1917, donde se utilizaron diferentes técnicas para su detección (aglutinación de látex, coaglutinación, enzimoinmunoanálisis). Sin embargo, no fue desarrollada y obtuvo relevancia hasta finales de los años 90 cuando comenzaron a utilizarse los test de diagnóstico rápido. 

Para realizar la prueba de diagnóstico rápido, primero se sumerge un hisopo en la muestra, para posteriormente introducirla en la tarjeta del test. Se agrega una solución rectante que contiene anticuerpos o enzimas específicas para  detectar los agentes infecciosos de la enfermedad. La solución buffer se mezcla con la muestra y se observa si ocurre una reacción química. En el caso de que el antígeno neumocíco este presente en la muestra, reacciona con el anticuerpo conjugado anti-S.peneumoniae, formando una línea en la muestra.

Actualmente existen evidencias de la utilidad de la antigenenuria en el diagnóstico de la neumonía, puesto que es una técnica con sensibilidad y especificidad adecuada. El uso de esta prueba ha demostrado una sensibilidad entre el 50-90% en función de la existencia o no de la bacteriemia, y la especificidad ha superado el 95%. Esta técnica permite obtener un diagnóstico de forma rápida, cómoda, y sencilla. Además, permite detectar tanto formas bacteriémicas como no bacteriémicas, y su resultado negativo permite descartar tanto la enfermedad neumocócica como el estado de portador. Como consecuencia, esto permitirá reducir los tiempo de espera, mejorar la salud de los pacientes, ofrecer diagnósticos más acertados, y reducir la resistencia de los individuos a los antibióticos. 

Sin embargo, esta técnica puede tener limitaciones en niños, primero porque los estudios con ellos son mas escasos, y segundo porque los niños suelen ser portadores asintomáticos con mayor frecuencia que los adultos. En caso de patología leve, es decir que no se requiera hospitalización, su rapidez y fiabilidad permite que sea la única prueba necesaria para el diagnóstico.